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O regreso de Los Cafres
27/02/12
Volveron Los Cafres, despois de 22 anos, e parece que, en parte, eu teño algo de responsabilidade nese retorno. Ou eso dixeron Antonio Amblés e Billy Domínguez en diversas entrevistas nos medios de comunicación.
O certo é que cando eu andaba artellando a presentación de Vigo a 80 revolucións por minuto pensei en organizar un acto literario, na Casa del Libro, e un acto musical, en La Iguana Club. Cando lle propuxen a idea a Billy Domínguez, co-propietario dese club, dixo que si inmediatamente. E a proveitei para suxerirlle que el ben podía xuntarse con algún colega para tocar algo. Eu xa falara con Nicolás Pastoriza, que actuou na festa, e con Aerolíneas Federales, que non o puideron facer por compromisos laborais dalgúns dos seus membros e tamén, todo hai que dicilo, porque, moi razonablemente, reservaban a súa volta ós escenarios vigueses cadrando coa aparición do seu novo disco Hasta el final y más allá.
Por outra parte, falei con Antonio Amblés que, daquela, aínda andaba traballando con Los increibles xoubiñas, facéndolle a mesma proposición que a Billy. E o caso é que, logo de falaren entre eles, decidiron resucitar a Los Cafres por unha noite… que logo sería dúas: a festa de presentación do libro , o 23-XI-2012, e, poucos días despois, o aniversario de La Iguana.
Los Cafres volveron case coa súa formación orixinal: Antonio Amblés, na voz, Tony «Lápidas» Rosales, na guitarra, Billy Domínguez, na batería, e , como nova fichaxe, Óscar Avendaño, no baixo. Hai certas confusións que cómpre aclarar sobre quen foron Los Cafres orixinais. En principio estaban os tres primeiros e Pablo Ramallo, que tocaba o baixo. Pouco antes de gravar o disco «Lápidas» retirouse porque ía ter un fillo e Pablo pasou a tocar a guitarra. O curioso é que na gravación do disco participaron Antonio, Billy, Pablo e Alberto Torrado, produtor, que gravaría o baixo. Logo ficharían a Yogui para tocar este instrumento nos directo, e por iso aparece no vídeo de «Sólo soy una alimaña» que lles fixo Antón Reixa, e tamén nas fotos de Marco Casuso do mini-Lp SF 13 Tractor Cerebral.
Los Cafres volveron, de verdade, o pasado 25 de febreiro. O concerto tivo como escenario unha ateigada Sala Karma de Pontevedra, e enmarcouse dentro das Fiestas Demoscópicas organizadas pola revista Mondosonoro. Polo que me comentan Los Cafres, en breve actuarán na Coruña… e en moitos sitios máis
Los Cafres, mito de La Movida, en Pontevedra
Tora Tora Tora y Fantasmage completan el cartel.
24-02-2012
R.L.
Vuelve uno de los grupos más emblemáticos de la movida viguesa de los ochenta. Los Cafres, que actuaban de forma semiclandestina porque su guitarrista, Pablo Ramallo, estaba en búsqueda y captura por negarse a cumplir el servicio militar, actúan hoy (22.30 horas) en la sala Karma de Pontevedra, como grupo invitado de la Fiesta Demoscópica de Mondosonoro. Tora Tora Tora y Fantasmage completan el cartel.
La reunión surgió tras dos miniconciertos puntuales del grupo en La Iguana, en la presentación del libro «Vigo a 80 revolucións por minuto», de Emilio Alonso, y en el XXI aniversario de la sala. Ahora darán una serie de conciertos escogidos con una formación similar a la original, encabezada por Antonio Amblés (voz) y Billy «King» Domínguez (ex Killer Barbies, batería), con Tony «Lápidas» Rosales a la guitarra y Óscar Avendaño (Siniestro Total) al bajo.De efímera existencia, Los Cafres solo publicaron un disco, «SF 13 Tractor Cerebral», de rock con aires de punk y garage. Su único éxito fue «Solo soy una alimaña». Otra de sus canciones se titulaba «Algún día caeré» y, sí, Ramallo fue finalmente detenido.
MONDOSONORO
Black Xs Fiestas Demoscópicas Pontevedra
DEMOSCÓPICAS
sábado, 25 de febrero de 2012
Cuenta la leyenda que los viejos rockeros nunca mueren. Visto lo visto en la fiesta demoscópica, celebrada en la Sala Karma, es lo más probable. La actitud es algo que se lleva en los genes y que te acompaña de por vida. Después de veintitantos años lejos del escenario Los Cafres se reunieron para ofrecer, que sepamos, tan sólo cuatro conciertos. Mondo Sonoro obsequió a los fans con una de esas actuaciones «by the face» y allí se reunieron seguidores de la banda, viejos roqueros y curiosos que habían escuchado alguna vez su “ SF 13 Tractor Cerebral” en mp3.
La noche arrancó con los locales Tora! Tora! Tora! presentando las canciones de su “Alfabeto eléctrico” tejidas entre muros de distorsión e interpretadas con una creciente intensidad que en los minutos finales del sábado, concierto llevó al guitarra y voz del grupo, Sergio Vidal, a arrodillarse delante del pedal de efectos para manipularlo y prolongar instintivamente la señal. Buenas maneras y claras intenciones en un breve set que dio paso a la gran revelación para muchos de los asistentes. Comenzó la actuación de Fantasmage (en la foto) y los más alejados del escenario se encontraban haciendo acopio de bebidas. Hasta ahí todo normal. La música era contundente, el sonido compacto, los ritmos hipnóticos. Aquello había que bailarlo, se vaciaron las barras, se llenó la pista y se desveló que sólo había dos músicos en el escenario. Alguien dijo que uno de ellos tocara en Los Indómitos, otra banda efímera, maravillosa y del sur de Galicia. A cada canción la banda se fue metiendo en el bolsillo al público y dejó claro que con talento no es necesaria la parafernalia. Batería y guitarra eran más que suficientes, la linea de bajo nos la creamos en nuestras cabezas. ¿White Stripes? no, no, no. Más bien son los Cramps de las Rías Baixas. Agarrado a otra copa y ebrio de Black XS se quedó el personal comentando la repetición de las jugadas más interesantes del dúo vigues.
Gentes de toda Galicia que habían venido con una única intención asistir al segundo advenimiento cafre. Ahí subió al escenario Tony “Lapidas” el guitarra de Los Cafres quien, en un tono desenfadado y burlón, se marcó una intro «metalera» para deleite del respetable. Entre aplausos, murmullos y risas entraron los vigueses al completo en el escenario. Veinte años no es nada, decía el tango y ellos lo demostraron. Después de los dos primeros temas todavía se notaba la tibieza en el local pero cuando llegaron «Algún día caeré» de la mano de «Soy una alimaña» el termómetro de la Karma comenzó a subir y ya no dejó de hacerlo hasta el final. Repasaron su disco de cabo a rabo y hasta se permitieron versionear a los Parálisis Permanente. Sobrados de actitud y oficio sobre el escenario terminaron por hacernos olvidar que cualquier tiempo pasado fue mejor. La gente, se lo agradeció en forma de gritos, palmas y algún que otro baile. Normalmente las reuniones de bandas suelen ser una incógnita, sobre todo después de tanto tiempo. En este caso la profesionalidad y entrega de los vigueses superó con creces las expectativas. Tanto fue así que después de los bises algunos querías más y hasta hubo quien comentó que la banda debería de pensarse la posibilidad de sacar un nuevo disco.
FOTOGRAFÍAS.- Son de Isa Mariño, que as fixo no concerto de Los Cafres na Sala Karma (25-II-2012)
:: LITERATURA
Un Vigo que dejó huella
POR> CARLA FAGINAS CEREZO
Si hace unos días nuestro compañero Juanma Lodo hablaba sobre la movida viguesa vista a través de un cómic, hoy retomamos el tema conmotivo de la publicación, en noviembre del añopasado, del libro Vigo a 80 revolucións por minuto. El autor, Emilio Alonso Pimentel, no nos resulta desconocido. Entre otras cosas, su nombre comenzó a hacerse habitual en el panorama cultural gallego a raíz de su trabajo como guionista, colaborador en periódicos como Faro de Vigo, Atlántico Diario o La Naval y escritor de las obras ¡Po! Diario de un viaje a Palestina (Fundación Araguaney, 2003) y Mercurio (Xerais, 2009). Ahora, este madrileño con corazón de gallego(aunque nació en la capital, sus padres se mudaron a Galicia poco después de su nacimiento) nos ofrece en su último libro una crónica del Vigo de los años 80. La visión que nos ofrece Emilio Alonso en Vigo a 80 revolucións por minuto no es una mera labor de investigación plasmada en papel. Al contrario, el autor habla en este libro publicado por Edicións Xerais de un tema que no solo conoce bien, sino que vivió en primera persona. Todo empezó hace más de 30 años, cuando Siniestro Total ofreció su primer concierto en el cine del Colegio Salesianos de Vigo. A partir de ese momento, la música de esta banda, así como la de Golpes Bajos, Os Resentidos o Aerolíneas Federales, comenzó a sonar por toda España, y lo que empezaba a conocerse como la movida viguesa se hacía casi tan conocida como la de Madrid. Sin embargo, y tal y como expresa Alonso, este movimiento no supuso solamente un importante acontecimiento en el plano musical, sino que contemplaba muchas otras disciplinas, como la poesía, la fotografía, la pintura, el cine,el teatro, etc. Lo que no nos deja de sorprender, al igual que ocurre con el propio autor, es la escasez de obras documentales que versan sobre este tema. De hecho, Vigo a 80 revolucións por minuto es el primer libro que se centra en la ciudad olívica como punto neurálgico de la movida. De este modo, Alonso se convierte en pionero y permite que el lector se introduzca en una obra que supone un pormenorizado repaso documental del Vigo de los 80, y en la que los propios protagonistas tienen la palabra. Entrevistas, artículos y fotografías son solo una parte de las muchísimas…
Se hai uns días o noso compañeiro Juanma Lodo falaba sobre a movida viguesa vista a través dun cómic, hoxe retomamos o tema con motivo da publicación, en novembro do ano pasado, do libro Vigo a 80 revolucións por minuto. O autor, Emilio Alonso Pimentel, non nos resulta descoñecido. Entre outras cousas, o seu nome comezou a facerse habitual no panorama cultural galego a raíz do seu traballo como guionista, colaborador en xornais coma Faro de Vigo, Atlántico Diario ou La Naval e escritor das obras ¡Po! Diario de un viaje a Palestina (Fundación Araguaney, 2003) e Mercurio (Xerais, 2009). Agora, este madrileño con corazón de galego (aínda que naceu na capital, os seus pais mudáronse a Galicia ao pouco do seu nacemento) ofrécenos no seu último libro unha crónica do Vigo dos anos 80. A visión que nos ofrece Emilio Alonso en Vigo a 80 revolucións por minuto non é unha mera labor de investigación plasmada en papel. Ao contrario, o autor fala neste libro publicado por Edicións Xerais dun tema que non só coñece ben, senón que viviu en primeira persoa. Todo comezou hai máis de 30 anos, cando Siniestro Total ofreceu o seu primeiro concerto no cine do Colexio Salesianos de Vigo. A partires dese momento, a música desta banda, así coma a de Golpes Bajos, Os Resentidos ou Aerolíneas Federales, comezou a soar en toda España, e o que empezaba a coñecerse como a movida viguesa facíase case tan coñecida coma a de Madrid. Con todo, e tal e como expresa Alonso, este movemento non soamente supuxo un importante acontecemento no plano musical, senón que abrangueu moitas outras disciplinas, coma a poesía, a moda, a fotografía, a pintura, o cine, o teatro, etc. O que non nos deixa de sorprender, ao igual que ocorre co propio autor, é a escaseza de obras documentais que versan sobre este tema. De feito, Vigo a 80 revolucións por minuto é o primeiro libro que se centra na cidade olívica como punto neurálxico da movida. Deste xeito, Alonso convértese en pioneiro e permite que o lector se introduza nunha obra que supón un pormenorizado repaso documental do Vigo dos 80, e na que os propios protagonistas teñen a palabra. Entrevistas, artigos e fotografías son só unha parte das moitísimas …
… que uno puede encontrar entre las páginas de una obra que habla de un ciento de bandas, así como de la importancia que tuvieron para este movimiento los locales, la farándula, los fanzines y los cómics de la época. Con su presentación en La Casa del Libro a finales de 2011, seguida de una fiesta concierto en La Iguana Club de Vigo, se dio por comenzada la andanza de un libro que, esperamos, será todo un éxito. Pero eso no es todo, Vigo a 80 revolucións por minuto no termina con esta publicación, sino que tiene su continuación en un blog homónimo que el propio Alonso creó para que el lector tuviese acceso a la documentación que no se incluyó en la versión impresa. Si queréis conocer un poco más de un movimiento que dejó huella a nivel nacional y que supuso una auténtica revolución ideológica, artística y cultural, no dejéis de visitar www.vigo80rpm.blogaliza.org .
… cousas que un pode atopar entre as páxinas dunha obra que fala dun cento de bandas, así como da importancia que tiveron para este movemento os locais, a farándula, os fanzines e os cómics da época. Coa súa presentación en La Casa del Libro a finais de 2011, seguida dunha festa concerto en La Iguana Club de Vigo, deuse por comezada a andanza dun libro que, esperamos, será todo un éxito. Pero isto non é todo. Vigo a 80 revolucións por minuto non remata con esta publicación, senón que ten a súa continuación nun blog homónimo que o propio Alonso creou para que o lector tivese acceso á documentación que non se engadiu na versión impresa. Se queredes coñecer un pouco máis dun movemento que deixou pegada a nivel nacional e que supuxo unha auténtica revolución ideolóxica, artística e cultural, non deixedes de visitar www.vigo80rpm.blogaliza.org
1. Cartel del festival de Castrelos de 1984, dieñado por Pedro Sardiña y Geno; 2.- Termitas:- Grupo liderado por Flechi en el que participaban ex-miembros de Los Culpables y los hermanos Suso y Pablo Ramallo.); 3.- Publicidad del pub Ruralex
Todo empezou alá polo mes de agosto cando me puxen en contacto con Billy Domínguez para dúas cousas: pedirlle fotografías e outro material gráfico dos ’80 para o libro e propoñerlle facer a presentación de Vigo a 80 revolucións por minuto en La Iguana Club. Non dubidou nin un segundo e dixo que sí á miña proposta. Xa postos, e véndoo moi animado, díxenlle que igual lle apetecía xuntarse con outros músicos para facer unha pequena jam-session, indicándolle que Nicolás Pastoriza xa se apuntara e que Antonio Amblés tamén estaba disposto a facer algo.
Todo aquelo rematou coa xuntanza de Los Cafres por un día: Antonio Amblés, na voz, Antón Rosales Tony Lápidas, coa guitarra, Billy Domínguez, na batería, e un Óscar Avendaño, sempre disposto a apuntarse a un bombardeo, no baixo. Foi unha actuación breve pero que sorprendeu a todos: ós que xa coñeciamos a Los Cafres e que gozáramos das súas actuacións nos ’80, que os vimos coa mesma enerxía daqueles anos; á xente nova, a aqueles que nunca os viran, sorprendidos ou abraiados contemplando a actitude salvaxe da banda no escenario, moi afastada dese estatismo escénico tan habitual nos grupos de agora.
Para esa que ía a ser unha actuación, en principio única, Los Cafres prepararon catro versións de temas alleos: «Surfin’ Bird, de The Trashmen; «Love Kills», dos Ramones; «Autosuficiencia», de Parálisis Permanente; e «Algún día caeré», canción de The Standells que pertence ó seu vello repertorio.
Foi pouco pero suficiente. E o mellor de todo é que, esa mesma noite, Los Cafres decidiron volver a reunirse para facer uns cantos concertos, recuperando temas inéditos do seu vello repertorio e preparando algunhas cancións novas.
Emilio Alonso (II): ‘Lo único absolutamente original de los ochenta fueron Golpes Bajos’
Continuamos con la segunda parte de la entrevista a Emilio Alonso, autor del libro ‘Vigo a 80 revolucións por minuto’ (Xerais 2011). Después de dejarnos en vilo con las peripecias de los magníficos miembros de la movida madrileña tras su visita lúdico-sangrante a Vigo en 1986, Alonso comete ahora la osadía de analizar el formato de su obra, la evolución de los grupos y el papel de los medios de comunicación. Asimismo, empieza una búsqueda desesperada del camino de la transgresión y la innovación musicales…
La gran mayoría de grupos de la movida viguesa no ha sobrevivido con los años, a excepción de Siniestro Total…
Siniestro Total ha sobrevivido como grupo -aunque de la formación original sólo permanezca Julián Hernández-, pero componentes de otras bandas siguen hoy en ejercicio. Algunos ejemplos: Nicolás Pastoriza trabajó en los 80 con Stéreo, Los Buzos y Bromea o Qué?, y continuó luego con La Marabunta y Ectoplasma para desarrollar ahora carrera en solitario; Pablo Novoa, de Golpes Bajos, nunca ha dejado de tocar y producir, y ahora mismo trabaja con Mastreta y Josele Santiago, ha sido el director musical del último disco de la en estos días polémica Bebe; Germán Coppini, aunque sin mucha suerte, nunca ha dejado los escenarios; Teo Cardalda formó Cómplices y sigue triunfando con ese proyecto y desarrollando mil y uno más; Miguel Costas, tras su abandono de Siniestro, desarrolla carrera en solitario; Def Con Dos siguen en escena, aunque casi no se le pueda considerar un grupo vigués, y Los Currichos, un grupo creado en los 80 por músicos de diversas formaciones con la única intención de divertirse haciendo versiones, todavía siguen actuando. Y en estos últimos meses Aerolíneas Federales y Los Cafres han anunciado su vuelta a los escenarios para realizar una pequeña serie de conciertos. Y otros muchos músicos desarrollan mostos proyectos en solitario para ‘calmar’ su necesidad de escenario. Por ejemplo, Javier Soto, de Siniestro Total, y Pedro Díaz, que fue guitarrista de Moncho e mailos Sapoconchos y otras bandas, actúan todos los miércoles en el pub La Pecera, tocando rock and roll.
Concierto de los zaragozanos Más Birras en ‘El Manco’, con César Strawberry (Def con dos), en el centro, en pleno éxtasis
En cambio, los locales siguen siendo, en muchas ocasiones, templos musicales…
De los ‘templos’ de los 80 no queda ni uno, al menos con su nombre original a excepción de El Manco, que cuelga en su puerta un letrero de ‘se alquila’. El resto -Ruralex, La Kama, Kremlin…- han desaparecido o se han transformado. Pero desde los 80 en Vigo han proliferado los locales que acogen música en directo. Hoy el panorama es casi abrumador y algunos fines de semana se celebran casi medio centenar de actuaciones. La diferencia es muy notable con respecto a aquella década: en 1984 hubo en Vigo, en todo el año, 42 conciertos… y se hablaba de movida. Hoy los templos son La Iguana Club, La Fábrica de Chocolate, Mondo Club, La Pecera, Contrabajo, Playmóvil… y un larguísimo etcétera.
¿Qué papel jugaron los medios de comunicación en la evolución del movimiento?
El papel de los medios fue fundamental, sobre todo de los madrileños. El hecho de que Diario Pop programase la primera grabación de Siniestro Total fue fundamental para la difusión de lo que estaba sucediendo en Vigo, poco, a nuestro parecer, pero quizá mucho si se comparaba con otros lugares. Por otra parte, creo que Siniestro Total tiene otro mérito: descubrió a miles de jóvenes de toda España que se podía salir en la radio tocando cuatro acordes y cantando unas letras absolutamente alejadas de la corrección política. No olvidemos que Miguel Ríos se llegó a lamentar diciendo algo así como ‘¡a dónde ha ido a parar la música, ahora que se pueden grabar canciones como ¡Me pica un huevo’!’ .

Aerolíneas Federales, en 1986 en los estudios Doubletronics, durante la grabación de su primer disco, con Nino Martínez
¿Cuál era exactamente el panorama comunicativo?
En Vigo se preocuparon del fenómeno de la movida, con interés y asiduidad, el periódico existente, Faro de Vigo, y Radiocadena Española, absorbida a finales de la década por Radio Nacional. En 1986 aparece Atlántico Diario, que también dedica espacio en sus páginas al asunto, mientras que La Voz de Galicia lo hace muy puntualmente. En las emisoras citadas fue donde yo trabajé y donde realicé el programa ATrincheira, un espacio que no sólo se preocupaba de lo que sucedía en el ámbito de la movida sino de todo tipo de actividad creativa con aires nuevos. En unas declaraciones que hice al Faro decía que ‘en la radio viguesa hace falta más competitividad’. Y era cierto: el éxito de mi programa se debió a que el resto de las emisoras pasaban muy de puntillas por el fenómeno de la movida, dedicándole raquíticos espacios semanales de corta duración. La llegada de los medios públicos autonómicos, en 1985, posibilitó que la música tuviese nuevo canales para su difusión y para su potenciación, ya que tanto la radio y la televisión realizaron concursos y facilitaron la grabación de maquetas. Pero, de todas formas, la clave de todo fue el hecho de que Vigo se pusiese de moda y todos los medios de comunicación españoles hablasen de la ciudad y sus circunstancias.
Resulta curioso que nadie hasta este momento haya pensado en realizar una recopilación de historias sobre aquella época…
Sobre la movida madrileña hay cosas escritas y en ellas se habla de Vigo, muy brevemente y con datos incluso erróneos. Y sí que es extraño que hasta ahora no se haya hecho un trabajo literario amplio sobre la movida, aunque sí que se han realizado algunos documentales. Curiosamente mi libro nace tras la frustración de no haber podido hacer un programa de televisión. Se lo propuse al director de la Televisión de Galicia, Suso Iglesias, en 2005. Suso fue un hombre importante de la movida gallega como agitador de la escena coruñesa donde, entre otras cosas puso en marcha una magnífica revista llamada La Naval, además de ser el organizador de la Semana de las Fuerzas Atroces del Noroeste que se celebró en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander en el verano de 1986. Con estos antecedentes, y también teniendo en cuenta las buenas relaciones que mantuvimos entonces, le propuse preparar una serie de programas para repasar la movida gallega de los 80 en una serie de programas para emitir en 2006, cuando se cumplirían 25 años del nacimiento de Siniestro Total. Rechazó la idea, que yo convertí en proyecto de documental para intentar conseguir una subvención de la Xunta de Galicia. También sin suerte.
Reixa en la presentación del mítico disco ‘Fai un sol de carallo’, en 1986
¿Qué pasó finalmente?
Finalmente, como mucha gente casi me lo había pedido y mis archivos andaban revoloteando por delante de mis narices porque se los había prestado a dos amigos para distintos proyectos, me puse al trabajo. Se lo propuse a Edicións Xerais en marzo de 2010 y el 15 de junio de 2011 se lo entregué. Fue un trabajo muy intenso -muy divertido también- que no podría haber realizado si no llego a estar en paro debido a las horas de investigación que tuve que dedicarle. Porque mis archivos y mi memoria no son malos, pero no abarcaban todo lo que yo consideraba que había que contar.
En alguna ocasión, has estado a punto de deshacerte de mucho material sobre esa época…
Sí, en cada mudanza que hice desde que en el 90 me fui a Coruña, que no fueron pocas, estuve a punto de tirar las cajas con mis papeles y mis cintas de cassette. Pero me daba rabia, pensando que quizá alguna vez tuviesen algún valor, no económico sino documental. Ahora no me arrepiento nada de haberme deshecho del material, no sólo porque pude escribir el libro sino también porque me doy cuenta de su valor documental. Es curioso que algunos grupos vigueses no hayan hecho sus propios archivos y ahora se alegran muchísimo cuando les digo que yo tengo recopilada y guardada aquella parte de su vida. Y me la piden para fotocopiar o escanear, claro.

The Bebra Brothers, una banda con miembros de Siniestro Total, Antón Reixa i el poeta Manolo Romón
¿Por qué huyes de la narración o incluso de cierta ficción?
Sólo utilizo un estilo cercano a la ficción en el capítulo dedicado a Madrid se escribe con V de Vigo porque aquel episodio tan surrealista se merecía ese tratamiento. Por lo demás, lo que intenté –y creo que conseguí- es que cada lector pudiese sacar sus propias conclusiones d lo que fue la movida viguesa. ¿Cómo? Leyendo lo que se decía en aquel tiempo, lo que contaban los cronistas, lo que opinaban los escritores, lo que reflexionaban los intelectuales, lo que decían los protagonistas. Podría haber hecho esta crónica entrevistando a los protagonistas, con los que aún mantengo buenas relaciones, pero creo que eso habría dado un libro repetitivo y lleno de opiniones subjetivas que impedirían al lector sacar su impresión personal. Me atrevo a decir que quien lea el libro estará haciendo un auténtico viaje al pasado, viviendo en primera persona lo que entonces sucedió.
Con el paso del tiempo, ¿Qué te han aportado esos años personalmente?
Para mí fue una época durante la cual desarrollé, a lo largo de más tiempo consecutivo, un trabajo que me satisfacía plenamente, en la que me divertí mucho -tengamos en cuenta que yo en 1980 tenía 22 años- y cuando conocí a más gente y a menos gentuza, gente con la que hoy en día aún mantengo una relación casi de camaradería. Pero, repito, no soy nostálgico y aquello fue bonito mientras duró.
En la Inercia creemos que de la misma forma que los ochenta han estado de moda durante los últimos años, ahora llega el turno de los noventa… ¿Significa que es imposible seguir innovando en la música?
En la música es difícil innovar, y mucho más ahora, en la era de Internet, cuando tenemos acceso inmediato a todo lo que se está haciendo en cualquier lugar del planeta. Pero precisamente esa accesibilidad está dando opciones a una serie de mezclas y de fusiones cuyos resultados hacen olvidar las fuentes de las que bebieron y las convierten en originales. Y es ley de vida la imitación sea ahora, en los 80 o en los 90. En la música, sea el año que sea, siempre habrá, para algunos, referentes eternos como, por ejemplo, los Beatles, los bluesmen o Elvis. Y otros sacralizarán a The Clash, Police o a Nirvana… y así década tras década. ¿Qué los 80 fueron originales? A mi modo de ver lo único absolutamente original que hubo en aquella década fueron Golpes Bajos, un grupo que creó su propio estilo y que nadie fue capaz de imitar.
Voces de Ultratumba, el primer y único grupo exclusivamente femenino que nació en el Vigo de los 80
¿Dónde andan la libertad musical y la transgresión?
Ahora hay que ser muy políticamente correcto… si se quiere triunfar. Hoy en día a nadie, ni al más neo-punk, se le ocurriría cantar ‘las tetas de mi novia / tiene cáncer de mama…’, o ‘has perdido eso, mi dulce gatita / has perdido eso, mi mala zorrita…’, o ‘me gusta ser una zorra…’. De todas formas, creo que esas y otras letras de aquellos tiempos se hacían no como manifestación de una actitud vital sino por el simple hecho de transgredir o molestar a los bien pensantes. Hoy en día ya nadie se escandalizaría al escuchar esas y otras cosas, fundamentalmente porque los grandes medios de comunicación, sean radios o televisiones, se encargan de programar cosas absolutamente correctas que no molesten ‘a la gran mayoría de los españoles’, que diría Rajoy. Las pretendidamente transgresoras se mueven en circuitos más limitados, casi íntimos, donde no molestan a nadie. Además, hoy no se transgrede cantando determinadas canciones o haciendo performances en la calle: hoy se transgrede acudiendo a presentaciones de libros. Cuando dices que vas a asistir a una, la gente te mira como si fueras un bicho raro.
Parece muy improbable que algo cómo la movida se vuelva a repetir actualmente…
Por supuesto… ¡y afortunadamente! Si se repitiese es que viviríamos exactamente en las mismas circunstancias. Ahora volvemos a tener una crisis tremenda o, mejor dicho, continuamos con la crisis. Pero no venimos de una época políticamente oscura. A pesar de que cada vez se maltrata más a la cultura -y a la sanidad, y a la enseñanza pública- los recursos para los creadores, sean del ámbito que sean, están a años luz de los de los 80. Creo que los que añoran los tiempos de la movida son los que entonces fueron figurantes y mirones, los que no tuvieron protagonismo y, por lo tanto, no salieron en la foto. Esperan que vuelva para ver si esta vez se pueden poner delante de la cámara.
Por último, recomienda tres canciones de la movida y otras tres de la música en general.
Voy a ser muy localista en lo que se refiere a la de la movida: ‘La piscina’, de Bromea o Qué?; ‘No mires a los ojos de la gente’, de Golpes Bajos, y ‘Bailaré sobre tu tumba’, de Siniestro Total. Y en cuanto al resto de la música: ‘L.A. woman’, de The Doors; ‘Houses in motion’, deTalking Heads, y el fado ‘Lágrima’, en la interpretación de Dulce Pontes.
La movida, “sin movida”
Periodista radiofónico en la década de los 80 en Vigo, Emilio Alonso, emitía un programa musical, lo que le permitió hacerse con documentación de primera mano de los principales grupos de la época y con el tiempo se convirtió en el cronista de la Movida viguesa: “A lo largo de esos años me junté con un montón de dossieres sobre las bandas que sonaban entonces y con fanzines de la época; todo fue a parar a una caja junto con varias cintas de maquetas; me acompañó en mi trayectoria laboral, siempre a punto de acabar en la basura, pero me daba rabia porque estaba convencido de que tenía algún valor”.
Y su día llegó con la publicación, por Edicións Xerais, de este repaso personal por la década más célebre de la ciudad en el siglo pasado. Lo que para muchos fue la Movida con mayúsculas, para Alonso no fue más que una reacción ante una época de censura ya superada: “Aportó una visión muy subjetiva de esos años que para mí fueron los mejores de mi vida laboral, por su intensidad y variedad”.
Sin embargo, el autor quiere acabar con algunos tópicos sobre la época: “Es cierto que nos divertíamos, pero lo hacíamos los fines de semana; aquí de lunes a jueves estaba todo muerto; era una ciudad donde se trabajaba por el día y se dormía por la noche”. Como ejemplo cuenta la anécdota de Afonso Eiré, que vino de Santiago para “A Nosa Terra” y un amigo que “se horrorizaron al conocer la noche semanal viguesa y salían con un cartel que ponía algo así ‘Vigueses de merda, onde vos metedes? Saíde se sodes valentes’.
Reconoce que se hicieron cosas interesantes en música, fanzines, moda , y tuvo lugar la renovación del teatro, pero “quizás se sobrevaloró desde fuera, porque los que estábamos aquí no lo vivimos”.
Con respecto a la herencia de la Movida, es tajante: “Hay quien me pregunta si resucitará; ¡no, por favor!; ahora dan 40 conciertos a la semana, los mismos que en todo 1986; hay exposiciones, en los 80, los hoy renombrados, colgaban en bares; hay ópera, conferencias; de todo”.
Una portada del ilustrador de los 80: Pedro Sardiña
“Vigo a 80 revolucións por minuto” cuenta con una portada de lujo: la visión de la ciudad de Pedro Sardiña, “fue el ilustrador oficial de la época, conocido por todos al diseñar el logotipo del Kremlim, que permanece en la memoria de todos los que vivimos esos tiempos”. Además, Emilio Alonso quiso rodearse por otros protagonistas de los 80 para la presentación de su libro. Así, participaron en el acto que tuvo lugar ayer en la Casa del Libro, Mario Arbones y Xulio Gómez, implicados en el proyecto “A Trincheira”; y posteriormente, en la fiesta de presentación, en La Iguana Club, acudieron el intérprete Nicolás Pastoriza y los grupos que pegaron fuerte en la época como Inculpados y Los Cafres, que volvieron a los escenarios.
LIBROS
La movida de Vigo tarda treinta años en tener su primera crónica
Emilio Alonso publica en Xerais «Vigo a 80 revolucións por minuto»
- B. R. sotelino
vigo / la voz
- 23/11/2011
La movida de Vigo ya es historia. El primer concierto de Siniestro Total en el cine Salesianos, en diciembre de 1981, se considera su fecha fundacional. Sobre los años en los que la ciudad gallega cuya actividad cultural, nocturna y musical llegó a todos los rincones del país en los años ochenta se escribieron cientos de páginas, pero hasta ahora nadie se había atrevido a condensar en un libro la crónica razonada de los acontecimientos que convirtieron a Vigo en continua noticia de portada, y no por conflictos laborales ni por sucesos luctuosos.
El periodista, escritor y guionista Emilio Alonso fue testigo directo de la época. Vivió la movida en primera persona, y no solo como joven que la disfrutó, sino como profesional de la radio y colaborador en distintas publicaciones. Xerais edita ahora Vigo a 80 revolucións por minuto, que se presenta hoy en una fiesta que se celebra en La Iguana Club a partir de las 21 horas con la actuación de algunos de sus protagonistas, como Los Cafres, que se reúnen de nuevo para el evento, o Nicolás Pastoriza.
En su cabeza Emilio Alonso guardaba numerosos y agudos recuerdos y en su casa, abundante material que en sus muchas mudanzas a punto estuvo de acabar en la basura. Según cuenta, la obra, acompañada de fotos y otro material gráfico, es un repaso documental. «No hago una reflexión profunda, dejo que hablen los protagonistas, los cronistas y los observadores de la época», dice. El libro se articula en capítulos sobre música, los grupos y los locales donde se cocieron; los conciertos fundamentales, sobre todo en Castrelos, los fanzines, publicaciones y cómics; la radio; la moda y los peluqueros; la farándula, la videocreación, la plástica y también «aquella estupidez que se llamó Madrid se escribe con V de Vigo», indica el autor.
Emilio Alonso vivió la movida y ahora la cuenta.

Siniestro Total, bajo el desaparecido Scaléxtric de Vigo (1984).
Regresan Los Cafres solo por una noche
23/11/2011
La publicación del libro Vigo a 80 revolucións por minuto, de Emilio Alonso, está dando mucho de sí. No solo el apetitoso relato de los ochenta vigueses sino el retorno de Los Cafres, aunque solo sea por una noche. El libro será presentado hoy a las 19.00 horas en la Casa del Libro. Estarán presentes Xulio Gómez (Colectivo Sinsal), Mariá Arbonés (director de www.reusdigital.cat), Manuel Bragado y Emilio Alonso. Después, a partir de las 21.00 horas, seguirá la fiesta en La Iguana, donde actuarán Nicolás Pastoriza, Inculpados y Los Cafres, una de las grandes formaciones viguesas de la segunda mitad de los años ochenta.
21.00 HORAS
La Iguana (Churruca, 14). Entrada libre.
“Vigo a 80 revoluciones por minuto”, crónica de la movida viguesa
martes, 22 de noviembre de 2011 / 10:00
Históricos como Los Cafres o Nicolás Pastoriza actuarán mañana en la fiesta presentación del libro de Emilio Alonso “Vigo a 80 revoluciones por minuto”
Redacción
País: España
Foto: Los Cafres

Cronista privilegiado de la escena musical gallega de las últimas décadas, el escritor y periodista Emilio Alonso, presenta mañana miércoles el libro “Vigo a 80 revoluciones por minuto”. El trabajo, urdido desde la consanguinidad profesional de un comunicador curtido en la época, supone un ambicioso análisis del pulso artístico vigués de los primeros años de la democracia, con especial énfasis en el árbol genealógico musical. Un convulso y fecundo momento histórico que supuso la aparición de bandas como Siniestro Total, Aerolíneas Federales o Golpes Bajos, convirtiendo a la ciudad olívica en todo un referente cultural. Algunos de los protagonistas del momento como la formación original de Los Cafres o Nicolás Pastoriza, acompañados por una serie de invitados sorpresa y el grupo local Inculpados, se encargarán de poner la guinda musical a la fiesta concierto que tendrá lugar mañana en La Iguana Club a las 21:00 horas (entrada libre), dos horas después de la presentación oficial del trabajo en La Casa del Libro de Vigo, en la que además del autor participarán Xulio Gómez (Colectivo Sinsal), Manuel Bragado y Marià Arbonés (directora de la web Resudigital).












